En febrero del año 2015, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la Resolución 69/266 “Un marco de referencia geodésico mundial para el desarrollo sostenible”. Esta resolución histórica constituye el mandato internacional más contundente para la geodesia, al reconocer formalmente que ninguna nación puede mantener por sí sola la infraestructura de posicionamiento y marco de referencia de la Tierra.
