La aplicación de la nueva metodología reveló, entre otros hallazgos, que el 82% de la población reside en alguna área funcional, lo que confirma la alta urbanización del país y la centralidad de las ciudades en la organización del territorio.
La nueva “Metodología para determinar las áreas funcionales de Chile según el Censo 2024”, del Centro de Estudios de Ciudad y Territorio del MINVU actualiza la forma en que se delimitan y analizan las Áreas Funcionales Urbanas (AFU) del país. La principal novedad es la incorporación del Censo de Población y Vivienda 2024 como fuente principal de información, lo que permite medir con mayor precisión los flujos de movilidad laboral entre comunas y avanzar hacia diagnósticos territoriales más robustos, comparables y representativos a escala comunal.
Las áreas funcionales urbanas corresponden a territorios conformados por uno o más núcleos urbanos y su área de influencia o hinterland, definidos principalmente a partir de los flujos cotidianos de desplazamiento por motivos laborales. Este enfoque, promovido internacionalmente por la OCDE, permite comprender cómo se articulan las ciudades con su entorno más allá de los límites administrativos.
En Chile, la medición de las áreas funcionales tiene un rol estratégico, ya que constituye el estándar funcional utilizado para la definición de áreas metropolitanas, conforme a lo establecido en el Decreto Supremo N°98 de la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo (Subdere).
Hasta ahora, la delimitación de las AFU se realizaba a partir de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE), instrumento muestral sin representatividad comunal. La nueva metodología reemplaza esta fuente por los microdatos censales, lo que permite construir matrices origen–destino completas, basadas en la totalidad de la población ocupada del país.
Este cambio metodológico representa un salto cualitativo en la precisión territorial, permitiendo identificar con mayor claridad las dependencias laborales entre comunas y reducir las limitaciones asociadas al error muestral. Al mismo tiempo, la estructura general de la metodología se mantiene coherente con versiones anteriores, asegurando la comparabilidad temporal de los resultados.
La aplicación de la metodología permitió identificar 30 áreas funcionales a nivel nacional, cifra que se mantiene estable respecto a mediciones previas. De ellas, 19 presentan núcleos monocéntricos y 11 núcleos policéntricos, reflejando distintos grados de complejidad urbana y territorial.
Uno de los principales hallazgos es que el 82% de la población, más de 15 millones de personas, reside en alguna área funcional, lo que confirma la alta urbanización del país y la centralidad de las ciudades en la organización del territorio.
El Gran Santiago se consolida como la principal área funcional del país, con más de 7,2 millones de habitantes, seguido por el Gran Valparaíso y el Gran Concepción, ambos con poblaciones que superan el millón de personas.
El estudio evidencia una concentración de áreas funcionales en la zona central del país, particularmente en las regiones de Valparaíso y Metropolitana, mientras que las regiones extremas presentan, en general, una única área funcional de carácter monocéntrico, asociada a condiciones de baja densidad poblacional, grandes distancias y barreras geográficas.
La disponibilidad de datos censales permite, además, proyectar con mayor claridad las transformaciones del sistema urbano chileno y anticipar la emergencia de nuevas centralidades.
Para acceder al documento visita el siguiente enlace:
https://catalogo.minvu.cl/cgi-bin/koha/opac-retrieve-file.pl?id=0e3a1d9b9ed6aee2195c236286d42b22
Para descargar la capa visita el siguiente enlace:


